Los cohetes se mueven siguiendo una de las leyes del movimiento descubiertas por Isaac Newton: cualquier acción tiene una reacción idéntica pero en sentido contrario. Eso es como decir que si le das una patada a un balón, saldrá volando en dirección opuesta.
En el cohete no se dan patadas. Al quemar el combustible con el oxígeno, se producen gases muy calientes. Cuanto más calientes están esos gases, a mayor presión salen por los propulsores. Eso acelera la velocidad de la nave.
El funcionamiento básico de un cohete se puede comprobar con un experimento muy sencillo.
Paso 1. Pasa un tubo de cartón por una cuerda
Paso 2. Ata la cuerda entre dos sillas
Paso 3. Engancha un globo hinchado al tubo de cartón.
Paso 4. Suelta el globo.
Explicación:
Los gases del globo salen a gran presión y lo empujan en la dirección contraria. De la misma manera, los propulsores de un cohete expulsan gas caliente a tanta presión que es capaz de elevar una nave espacial de varias cientos de toneladas.
Aquí tenéis algunas imágenes del cohete Saturno V durante su despegue. El Saturno V es el cohete que se utilizó para lanzar las misiones Apollo hacia la Luna.
En el archivo de la Nasa podéis ver muchas más imágenes de cohetes durante el lanzamiento al espacio.


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